Risotto de Calabaza y Parmesano con Salmón: Un Plato Único y Saludable
Hoy vamos a preparar un Risotto de Calabaza y Parmesano, coronado con unas láminas de salmón ahumado. Una receta reconfortante, cremosa y nutricionalmente completísima.
Hacer un buen arroz cremoso es mucho más fácil de lo que parece; solo necesitas un poco de paciencia, remover con mimo y dejar que los ingredientes hagan su magia. ¡Ideal para solucionar una cena espectacular en pocos minutos!
Ingredientes
Arroz: 200g Arroz arborio (idóneo para risottos o arroces cremosos).
Calabaza: 300g Cortada en dados pequeños.
Cebolleta: Una cebolleta tierna.
Caldo: 800ml Caldo de pollo (o caldo de verduras si prefieres una versión totalmente vegetariana).
Vino Blanco: Un chorrito para desglasar.
Queso Parmesano: 40g Rallado, al gusto (para mantecar).
Especias y aromáticos: Jengibre en polvo (o rallado), sal y aceite de oliva virgen extra.
Para coronar: Salmón ahumado en tiras o láminas.
Preparación Paso a Paso
1. El Sofrito base
En una sartén o cazuela caliente con un buen chorro de aceite de oliva, añadimos la cebolleta tierna picada finamente. La pochamos a fuego medio hasta que empiece a estar transparente.
2. El Arroz y el Vino Blanco
Incorporamos el arroz a la sartén para nacararlo (sofreírlo ligeramente durante un par de minutos con la cebolleta). Acto seguido, vertemos el chorrito de vino blanco y removemos bien, dejando que el alcohol se evapore por completo.
3. Incorporar la Calabaza y el Caldo
Añadimos los dados de calabaza y una pizca de sal, dándole unas cuantas vueltas para que se integren. A partir de aquí, empezamos a añadir el caldo caliente poco a poco, cacillo a cacillo.
El secreto de este arroz es ir removiendo de vez en cuando e ir añadiendo más caldo a medida que el arroz lo vaya absorbiendo. Este proceso nos llevará entre 15 y 16 minutos, dependiendo del punto del grano.
4. Mantecar con Parmesano (El toque cremoso)
Pasados los 15 minutos, cuando el arroz esté en su punto pero aún conserve un punto de humedad, añadimos un último chorrito de caldo, una pizca de jengibre y una buena cantidad de queso parmesano rallado. Apagamos el fuego inmediatamente y removemos enérgicamente para que el queso se funda y emulsione, logrando esa textura untuosa y perfecta.
5. Emplatado y Toque Final
Servimos el arroz cremoso directamente en el plato, extendiéndolo bien. Para terminar, colocamos por encima unas tiras de salmón ahumado. El contraste del arroz caliente con el toque sutil del jengibre y el salmón ahumado es simplemente espectacular.
Consejos para un Risotto Perfecto
El Caldo, siempre caliente: Es fundamental que el caldo que vayas añadiendo esté hirviendo o muy caliente para no cortar la cocción del arroz cada vez que agregues líquido.
El «Mantecado»: Recuerda que el queso parmesano se añade siempre con el fuego ya apagado. El propio calor residual del arroz es suficiente para fundirlo y conseguir la textura cremosa sin que el queso se queme o se separe la grasa.
Adapta la receta: Aunque la receta original del ebook sugiere caldo de verduras, usar caldo de pollo le da un extra de sabor que combina genial con la dulzura de la calabaza. ¡Hazlo a tu gusto!
Si tienes alguna duda de los pasos, aquí abajo te dejo la video receta:
